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Brandsen-insólito: oficialismo justificó polémica obra con el "impacto ecológico" que genera un bebé

Sobre el polémico sitio a emplazar el playón de camiones, el edil oficialista, Marcos Herensperger afirmó: “sabemos que hay un impacto ambiental, pero hay un beneficio que es superior”, y lo comparó con el nacimiento de un bebé.

Los artilugios argumentativos a los que suelen echar mano algunos dirigentes políticos para darle cierto halo de credibilidad a acciones a priori polémicas, muchas veces distan de cumplir el cometido de redimir y se transforman en declaraciones meramente desopilantes. Algo de esto ocurrió durante la sesión de este lunes en el Concejo Deliberante de Brandsen.

Fue en momentos de abordarse un Dictamen solicitando informes al Ejecutivo municipal sobre la obra del playón de camiones, tema que ha sido abordado en retiradas ocasiones en el recinto, donde la Asociación Vecinos por un Brandsen Ecológico puso de manifiesto, mediante sendas notas, su preocupación por el sitio donde se emplazaría dicho playón, cuya necesidad no está en discusión pero sí el perjuicio que podría ocasionar al medio ambiente el avance de la obra en el predio apostado a la vera de la ruta 215 y Aristóbulo del Valle.

Vale señalar que el sitio en cuestión es un humedal enmarcado en una Zona de Protección Paisajística y, de acuerdo al Código de Ordenamiento Urbano y Territorial, no sería compatible para la realización de este emprendimiento. Asimismo, se observó que en el terreno se arrojó una gran cantidad de basura.

Al argumentar este pedido de informes, el presidente del bloque UCR, Daniel Cappelletti, recordó que “oficialmente no tenemos ningún tipo de información, desconocemos la titularidad de las tierras”, añadiendo que “es necesario una playa de estacionamiento de camiones pero no en ese lugar. Hay muchísimos lugares que tranquilamente se podrían llevar adelante y pareciera que hay poca imaginación a la hora de decir cuál es el lugar a utilizar”.

A pesar de creer “en la buena intención de llevar adelante un proyecto”, Cappelletti expresó: “Espero que no haya sido la utilización de una cuestión tan importante para únicamente tirar basura. Espero. Y si realmente es así, espero la remediación del lugar lo más urgente posible”, agregando que si el intendente no responde “vamos a insistir por la vía de un Decreto porque no es una cuestión menor”.

Por su parte, el edil del Frente Renovador, Daniel Caraballo, aseveró “este tema no da para más”, al tiempo que señaló haber consultado al Sindicato de Camioneros. Asimismo, insistió en el pedido de un estudio de prefactibilidad e impacto ambiental “sino estamos hablando de una improvisación”.

Con un playón bajo el brazo…

Pero mientras los meses transcurren a la espera de que se dé a luz una respuesta, quien se encargó de gestar un argumento más que insólito para justificar el accionar del Ejecutivo fue el concejal oficialista Marcos Herensperger, el cual, al momento de afirmar que todo genera un impacto ambiental, ejemplificó: “El nacimiento de un niño provoca un impacto ecológico, y cómo será el impacto que provoca un niño” que “genera aproximadamente 550 kilos de pañales por año”, espetó mientras el secretario de Vecinos por un Brandsen Ecológico, Héctor Moretti, presente en el recinto, se tomaba la cabeza atónito por lo que escuchaba.

Pero, lejos de sonrojarse, el edil siguió: “En Brandsen tenemos una estadística de nacimiento de 500 a 600 chicos, lo cual hace a 273 toneladas anuales de pañales. ¿Y vamos a estar cuestionando esto? No. Sabemos que hay un impacto ambiental, pero que hay un beneficio que es superior, y ahí es donde quiero caer. Más allá que estén o no los papeles esto es un beneficio que persiguen todos”.

Deslegitimando la opinión del gremio de Camioneros ya que “está apoyando abiertamente un partido”, Herensperger defendió el sitio escogido por estar cerca del cuartel de Bomberos, de diversos servicios y del cruce de rutas, afirmando que “siempre a alguno vas a molestar. Ahora, tenés que analizar el costo-beneficio”.

E insistió con su insólito planteo ante quienes se preocupan por los daños de la obra en ese lugar: “Si entramos a ponernos más papistas que el Papa, dejemos de tener hijos”, pidiendo que “no perdamos el alto beneficio que esto tendría, porque ahí también podría estar la balanza, es un lugar estratégico”, razón por la que bregó a sus pares de la oposición a tener “coherencia”.

Las razones del “no”

Tras esa intervención, el presidente del bloque del Frente Renovador, Marcelo Giovannone, pidió conocer el proyecto “porque una cosa es una idea, y otra cosa es un proyecto”. Y le retrucó a Herensperger: “cuando hablamos de coherencia, ya hay bastante incoherencia con sólo decir que esto tiene que ver con el nacimiento de un chico. Me parece que no tiene nada que ver una cosa con la otra. Acá la cuestión está en si es el lugar adecuado. Por conocimiento de Brandsen, por los cauces de agua, por lo que significa esa obra ahí, que ha cambiado un poco el sentido del agua, que corre por arriba de la calle, no es el lugar adecuado”.

Focalizando en los trastornos que generaría para el tránsito la obra en el lugar cuestionado, Giovannone observó: “bajar por esa ruta no sería fácil para un camionero”, dudando así que el predio posea el espacio suficiente para maniobrar y sobre la capacidad del mismo para soportar los miles de kilos de cada camión, el edil recalcó que “es importante” consultar al gremio de Camioneros, “no importa su inclinación política”. Asimismo, comentó que tiempo atrás se barajó un convenio para hacer el playón en el predio de la Cooperativa de Agua o bien mediante un acuerdo con privados en un terreno sobre la ruta 29.

Al enfatizar que se está “haciendo un relleno sobre un humedal histórico”, Giovannone observó otra grave problemática: “Es un lugar bajo pero que no se inundaba o no le corría el agua hasta que no venía la inundación del río. Hoy, con el agua de Brandsen, se inunda”, afectando a un vecino que vive en el lugar.

El diálogo que no se gesta

Desde el bloque radical, el concejal Ramiro Alcuáz afirmó que existe “una fuerte deuda pendiente que va más allá de una playa de estacionamiento de camiones”, es “la falta de diálogo, porque con una reunión del intendente que se cruce para hablar con los concejales o una reunión en su despacho con los presidentes de los bloques, todo este debate no tendría sentido. Parece incomprensible que estemos por cuarta vez preguntando por lo mismo”.

Ante esto, y lanzando una solapada chicana preelectoral, el edil de la UCR bregó para que “se pueda establecer en este poquito tiempo que le queda de mandato al intendente un diálogo, así no se va del despacho del intendente con este sabor amargo de haber dialogado una sola vez con los concejales”.

Sin dejar pasar por alto esto último, el jefe de bancada oficialista, José González, apuntó contra lo que denomina la “alianza” opositora, la cual consideró que “tiene una necesidad de tomar protagonismo a muy poquitos días de la elección”. Y lo desafió a Alcuáz: “Me gustaría escucharlo el domingo a las diez de la noche a ver si dice lo mismo”, y añadió que “cuando habla del diálogo es una farsa total”, denunciando que la oposición lanza “la última bola de la noche a ver si embocan un pleno” y que la obra “va mucho más allá de una opinión de un camionero”.

Para cerrar, Cappelletti reivindicó el trabajo “serio y profundo sobre esta cuestión” realizado por Vecinos por un Brandsen Ecológico, a la vez que prometió: “Si somos gobierno vamos a consensuar el lugar de la playa de estacionamiento para camiones para que sea una obra para la totalidad de los brandseños y no una cuestión únicamente caprichosa de hacer un relleno a la vera de la ruta 215”.

Más allá de filtrarse los nacimientos en este debate, lo que no se pudo parir es el consenso: el dictamen fue aprobado con los siete votos de la mayoría opositora. En tanto, el oficialismo optó por la abstención.

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