Lisandro Olmos: en una cárcel reflexionaron sobre la última dictadura militar y presentaron un mural alusivo


En el Centro Universitario de una cárcel de Lisandro Olmos se llevó a cabo una jornada por la Memoria, la Verdad y la Justicia que contó con reflexiones, música, lectura y la inauguración de un mural.
El evento ocurrió en la Unidad 1 del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) y contó con el apoyo del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, a cargo por Juan Martín Mena, y del gobernador Axel Kicillof.
El encuentro tuvo el objetivo de conmemorar activamente el 24 de marzo, Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia.
La banda de música “Alma Libre”, compuesta por internos, inauguró la jornada interpretando canciones de grandes compositores nacionales. Luego, Matías, presidente del Centro Universitario de Olmos, realizó un repaso histórico sobre la época que dejó una profunda herida en la sociedad argentina.
Durante el evento, se compartió lectura y se repartieron ejemplares de los libros “Memoria para la libertad”, producido en la Unidad 5 Mercedes, y “Vientos de libertad”, escrito en la Unidad 37 Barker, ambos impresos bajo el sello de la Editorial Me.Ve.Ju. de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Provincia.
Ramón Inama, hermano de la nieta restituida 139 y editor de Me.Ve.Ju, rescató el espacio y “el poder compartir con personas que tienen la sensibilidad de pensar cosas tan traumáticas que sucedieron en la sociedad”.
Además, Inama, recordó cómo la dictadura cívico-militar secuestró a su papá, Daniel Inama, junto a su compañera, Noemí Beatriz Macedo, quien, en ese momento, en noviembre de 1977, estaba embarazada de una bebé que, más tarde, fue apropiada.
Luego, en un clima de suma emoción, los presentes se congregaron en el exterior del Centro Universitario de la Unidad 1 para descubrir el mural que no olvida el pasado, defendiendo la memoria, la educación y la democracia.
La obra, que fue consensuada entre las personas privadas de la libertad que estudian dentro de la cárcel de Olmos, fue ejecutada por Sergio, un interno que aprendió a dibujar y a pintar estando detenido, gracias a la virtualidad.